Inmobiliaria Prado Montevideo

¿Qué es el Certificado de Habitabilidad?

Antes de entrar al detalle de los requisitos y proceso para la obtención del certificado de habitabilidad, conviene hacer un repaso de lo que significa este concepto. Este es  de uso universal y se aplica, con ligeras variaciones, en todos los países.

A que nos referimos con certificado de habitabilidad

La habitabilidad, en términos de arquitectura, se refiere a la comprobación de las condiciones mínimas de salubridad y confort. Estas deben garantizar los inmuebles para permitir la permanencia de personas, no solo para uso residencial sino también para fines comerciales o de producción. Es una noción regida por normativas y reglamentos a nivel regional y nacional, que prestan especial atención al aislamiento térmico y acústico, así como a las características de salubridad de las edificaciones.

Este último término engloba las regulaciones referentes a iluminación y ventilación de los recintos. Estas características están necesariamente relacionadas con las dimensiones y uso de cada habitación. Por lo general son más exigentes cuando se refieren a los espacios destinados a la permanencia de personas, como dormitorios y áreas sociales. Tienen menores restricciones en áreas como los aseos, garajes o trasteros, donde puede llegar a admitirse el uso exclusivo de iluminación artificial y ventilación mecánica.

El adecuado acceso y suministro de agua y la correcta instalación de los sistemas de canalización y evacuación de aguas residuales es otro elemento considerado dentro de las condiciones de salubridad.

El uso de los inmuebles exige también el cumplimiento de algunas normas específicas. No son iguales los requerimientos para la instalación de una planta industrial, que para una vivienda unifamiliar, un colegio o un hospital. Si coexisten usos distintos en un mismo inmueble, la práctica habitual es aplicar las directrices más estrictas.

Legislación uruguaya y habitabilidad de inmuebles residenciales

 

El artículo 18 de la Ley Nacional de Vivienda, define claramente las condiciones que debe cumplir un inmueble para ser considerado apto para el uso residencial.

Con respecto a las dimensiones de la vivienda se fija como superficie habitable mínima un área de 35 metros cuadrados, para las viviendas de un dormitorio. Sobre esta base se sumarán 15 metros cuadrados por cada habitación adicional.

Así mismo estipula la obligatoriedad de dotar con al menos un cuarto de baño, equipado como mínimo, con un lavatorio, una ducha o bañera y un WC o letrina con descarga de agua instalada. Igualmente debe contar con ambientes adecuados para la instalación de las áreas de cocina (dotada al menos con una pileta con canilla), comedor y estar diario.

El instrumento legal se refiere también a la impermeabilidad y aislamiento térmico de los techos y muros exteriores. Todo esto con el fin de garantizar un buen resguardo de los residentes. La calidad de los materiales debe cumplir ciertas condiciones, estar libres de fisuras y ser susceptibles de lavado. Las mismas medidas se aplican igualmente para los pisos, que además deben ser resistentes.

Se destaca la necesidad de dotar de vanos de iluminación cerrados con materiales traslúcidos los ambientes de estar, comedor o cocina. Esto para favorecer la entrada de luz natural. La ventilación, natural o artificial, debe permitir la entrada y flujo del aire para asegurar su calidad y permitir la eliminación de olores. Todos los inmuebles destinados al uso residencial deben garantizar el acceso a fuentes naturales de luz y aire. Quedan exceptuados de esta obligación los espacios secundarios o de servicios.

Agua potable para obtener el certificado

En relación al suministro de agua potable, esta debe ser distribuida por canalizaciones hasta el cuarto de baño y la cocina. Si el inmueble está ubicado en un centro poblado con red pública de agua potable, será obligatorio conectar la vivienda a dicho sistema. Si, por el contrario, no se cuenta con este servicio, se podrán instalar pozos o aljibes cerrados. Se debe realizar una comprobación de la potabilidad del agua y preveer los mecanismos necesarios para que sea bombeada y distribuida por cañerías.

Las aguas servidas deberán contar con un sistema de desagües para su evacuación, el cual debe estar conectado a la red pública de alcantarillado. Si no están dadas las condiciones para esta conexión, se prevé la posibilidad de usar otros sistemas. Se deben tomar las precauciones para evitar el riesgo de contaminación de las aguas limpias y los terrenos circundantes.

Finalmente, se refiere a la conexión con la red pública de energía eléctrica y exige la instalación de al menos un punto de iluminación en cada ambiente del inmueble.

Donde se expide el Certificado de habitabilidad montevideo

El certificado de habitabilidad es expedido por la intendencia correspondiente, de acuerdo al padrón donde se encuentre ubicado el inmueble. Además de cumplir con las condiciones generales expresadas por la Ley Nacional de Vivienda, es posible que existan otros ordenamientos de carácter municipal que deban ser considerados. Este certificado debe ser presentado ante la Dirección Nacional de Catastro.

El Certificado de Habitabilidad es un documento que suele ser exigido por los bancos o financiadoras al momento de otorgar un crédito hipotecario para la adquisición de una vivienda de nueva construcción. También es necesario para suscribir un contrato de arrendamiento de fincas.  La omisión de este trámite por parte del propietario del inmueble es causal de sanciones administrativas, equivalentes al valor de un mes de alquiler en Unidades Reajustables.

Para solicitar ante la Intendencia correspondiente el Certificado de Habitabilidad deberán especificarse la ubicación exacta y número de padrón del bien; los datos de identificación del arrendador y su vinculación jurídica con el inmueble. Asimismo es indispensable estar al día con los tributos domiciliarios y adjuntar una fotocopia.

Inspección del Inmueble

El inmueble podrá ser sujeto de inspección y en caso de presentarse alguna anomalía se establecerá un plazo para subsanarla. Se deja abierta la posibilidad de que arrendatario y arrendador firmen un acuerdo en el que se comprometen a cumplir con los arreglos o reparaciones indicadas en la inspección, liberando a la Intendencia de toda responsabilidad.

Una vez comprobado el buen estado del inmueble, se otorgará el Concedido y se dispondrá de un plazo de 120 días calendario para arrendar.

Este trámite tiene un costo, y a modo de ejemplo, podemos referirnos al actualmente vigente en la Intendencia de Canelones. La primera etapa del proceso implica el pago de $ 710,11 pesos uruguayos, el cual debe abonarse al consignar los documentos de solicitud. Posteriormente, cuando ya han sido verificadas las condiciones del inmueble se deberá pagar la segunda cuota de la Tasa de Arrendamiento, por un valor de $ 1169,39 pesos uruguayos.

Esperamos esta información les haya sido de utilidad.

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